jueves, 5 de febrero de 2015

Qué ver en Senegal


Senegal es, sin duda, un lugar muy interesante para todos aquellos que la visitan, ya que es capaz de sorprender al turista más curioso con su variada paisajística así como sus tesoros naturales y culturales.

Aparte de la belleza natural que la madre naturaleza le ha dado, Senegal también expresa una cultura antigua, ya que cuenta con sitios arqueológicos de gran importancia histórica. Aquí, se encontraron los antiguos hornos de fusión donde aparecieron los metales y su uso, así como tumbas en forma de montículo. Es por eso que Senegal es un lugar ideal para los amantes de la arqueología es mucho que ver.

Un sitio arqueológico emblemático y misterioso son los numerosos "círculos de piedra" que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad y están situados en la frontera con Gambia. Prácticamente, se trata de enormes rocas que datan del siglo III a.C. y que están organizados en un semicírculo en las que se encuentran tumbas arcaicas.

Las bellezas naturales de Senegal


De entre las bellezas naturales de Senegal, vale la pena visitar el Lago Rosa. El Lago Rosa toma su color rosa derivado de un fenómeno de pigmentación debido a sus algas y la acción del sol. 



Alrededor del mediodía, se convierte completamente de color rosa.  Además, es imposible hundirse en sus aguas a causa de la alta cantidad de sal que contiene, por lo que los residentes locales conseguirán enormes cantidades de sal que se desea comercializar.

Otro de los atractivos de ver para los amantes de la naturaleza, es la Baobab gigante que se encuentra con abundancia en todo Senegal. Los árboles son realmente enormes y la vida primitiva.

De hecho la palabra baobab en el idioma local significa "árbol de los mil años" y son de las verdaderas maravillas de la naturaleza. Pueden alcanzar, en algunos casos, a 30 metros de altura y 11 de diámetro. Son unos verdaderos pulmones naturales.

Otro atractivo natural es definitivamente Fadiouth, la isla de conchas, que se encuentra en la costa de Senegal. Toda la isla está cubierta de conchas, incluso las calles y las casas. Es fascinante por sus matices multicolores que le da la perla en el sol. Los colores brillantes que cambian constantemente de acuerdo a la acción de los rayos de sol que hacen aumentar el brillo, variando continuamente tonos durante las fases del día.




Asimismo, conviene también visitar los mercados locales que ofrecen todo tipo de productos. Estos mercados son la verdadera alma de Senegal porque exponen todo lo que es la artesanía, y están vinculados a los hábitos y costumbres de los grupos étnicos locales, y donde con unos pocos euros se pueden comprar objetos de arte creados por artistas nativos reales como batik, estatuas, cerámica, pinturas y textiles.